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  Mila Hernán      _________________                                      
                          Lamentos y suspiros desde La Muralla


AUTORA: Mila Hernán

Mila Hernán Álvarez, madrileña que ejerce como tal, compartió siempre y comparte sus desvelos e inquietudes vitales, entre la Familia y la Formación. Su inquietud por lo segundo, la condujo a fundar en 1990 y dirigir desde entonces, “Institute for Business Communication” (IBC), desde donde se proyectó internacionalmente impartiendo seminarios de Comunicación y Gestión Croscultural para empresas.

Es Associate Senior Development Consultant de TMA (Consultoría británica con filiales en USA, Francia, Singapur, China y Japón) y es Consultora-colaboradora de Management Centre Europe (división europea de American Management Association), en Bruselas.

Recientemente ha decidido establecer un paréntesis en su vida rofesional, para volcarse en cuerpo y alma en la investigación y esclarecimiento de los efectos derivados de la “Operación Atrio”. EL ASUNTO ESE DE LOS SELLOS.

TÍTULO: Lamentos y suspiros desde La Muralla

En la obra se recogen las muestras de disconformidad que la autora denuncia, según su personal visión, sobre las anomalías e incorrecciones que tanto en la instrucción del proceso penal, como en el del mercantil, se han ido detectando a lo largo de los meses, por el llamado “Caso Atrio”, referido a la desproporcionada intervención de las empresas Forum Filatélico y Afinsa Bienes Tangibles.

Las citas que en ella quedan recogidas, pueden ser contrastadas al haberse publicado en la prensa escrita y digital, no habiéndose desmentido ninguna de ellas.

Tanto el Prólogo como el Epílogo y la Introducción, son aportaciones espontáneas de sus respectivos redactores, como contribución a las tareas de denuncia que la autora proclama en esta Primera
Parte de la publicación.

LEER UN FRAGMENTO: Lamentos y suspiros desde La Muralla

Cuando en la mañana del día 9 de Mayo de 2.006 se desayunaba España con la noticia de la intervención policial de las dos empresas filatélicas más significativas del país, con sendos y simultáneos asaltos a las sedes sociales de Forum Filatélico SA y Afinsa Bienes Tangibles SA en Madrid, todos pudimos comprobar, a través de las pantallas de TV y de las emisiones radiofónicas, el desproporcionado despliegue de medios desplazados a sus respectivos domicilios, con tan enorme derroche de efectos represivos y atemorizadores, que, por sí mismos, eran capaces de acojonar al más intrépido y aguerrido ciudadano que osara hacerle frente a la invasión.

Pensaban encontrarse con una banda de peligrosos delincuentes, e iban preparados para ello.  Equipados con metralletas, chalecos antibalas, gases lacrimógenos, cascos protectores apantallados y demás artilugios de protección personal, para enfrentarse a los seres más indeseables y peligrosos de las más corruptas organizaciones empresariales que nadie, nunca, hubiera podido imaginarse.

¿Y qué se encontraron aquellos “guerrilleros frustrados” envalentonados como niños estrenando pistolas y escopetas en una mañana del día de Reyes?  Pues, en ambas empresas, grupos de honrados trabajadores, algunos con una considerable edad y todos indefensos, que desempeñaban su tarea con el desenfado propio de quienes, cumpliendo con el deber encomendado, quedaron a la vez estupefactos y horrorizados, cuando los conminaron a alzar los brazos y permanecer inmóviles, a merced de unos asaltantes que, además de groseros, estaban mal educados.

Equipados como iban, con bolsas negras que pensaban colmar de billetes y monedas de curso legal pero de dudosa procedencia, penetraron dando voces, transmitiendo horror y desolación a todos los presentes, invadiendo los departamentos, subiendo y bajando escaleras al mejor estilo de las fuerzas de asalto que se nos muestran en la filmografía televisiva, y un sin fin de ridículas excentricidades, seguramente ordenadas por una mente presumiblemente idiotizada y, con certeza, enferma.

Y de lo que iban buscando…. Nada.  Dinero a mansalva debidamente ensacado, clasificado, ordenado y dispuesto para sacarlo por las fronteras de nuestro país…, como no fueran al Banco de España… Nada tampoco.  ¡¡Qué horror!!   Qué ridículo más estruendoso ¿no?

 

(...)

 
 
 
 
 
 
 
         
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