Jose Mª Bermúdez Silva_____
Traficando sueños
AUTOR: Jose Mª Bermúdez Silva
José María Bermúdez Silva
(Chirri). Ciudad Rodrigo 1974. Ávido lector y gran contador
de historias y sentimientos,
presenta en esta primera obra
su particular visión de la realidad
y los sueños, de los sentimientos
y los desencantos. En
este libro se funden poemas y
reflexiones que dibujan el universo
emocional del autor que
navega desde los oníricos paisajes
de sus sueños y pasiones,
hasta las costas mas afiladas
de la realidad cotidiana, demostrándonos
una vez mas
que hay mucho más bajo la
piel de las personas de lo que a
simple vista nos parece.
Leer a Chirri es contemplar
su intimidad emocional y
descubrir sentimientos y
pensamientos que nos son familiares
y cercanos pero que
muchos no somos capaces de
expresar y menos poner por
escrito. Chirri nos emociona
con las palabras.
LIBRO: Traficando sueños
“ Hace ya muchos años que descubrí, por casualidad, a un
héroe de estos tiempos frenéticos en los que nos toca vivir.
Bajo una identidad anónima se esconde un maestro de la
palabra capaz de conmover con una frase directa, capaz
de vidriar unos ojos encadenando palabras de inspiración
instantánea o de provocar un estallido de silencio entre
quienes le rodean.
Al igual que tantos genios anónimos, este héroe ha recorrido
cielos e infiernos, ganando y perdiendo, aguantando
los golpes con un encanto especial y renaciendo como un
fénix de sus cenizas una y otra vez. El poder que esconde
es discreto pero poderoso por la fuente de la que emana.
Su luz hecha palabra, surge de cada una de las innumerables
cicatrices que su musa le dejo en el corazón, convirtiendo
cada gota de vida y rabia que se escapaba de su pecho en
maravillosos versos de redención. Versos que regalar a sus
amigos en voz alta y en silencio a sus crueles amantes.
Disfruten de ello y guarden el secreto. ”
J.M. Bermúdez
LEER UN FRAGMENTO: Traficando sueños
LA ÚLTIMA NANA
Esta noche vendrá a visitarme
para darme noche eterna,
mientras me canta su nana,
la nana de las estrellas.
Y quizás nunca mas vuelva a ver tu cara,
ni sentir el halito de tu aliento,
ni oír tu voz de entre los gritos del silencio,
mas ya he pactado con ella
que antes de darme sueño eterno,
me susurre al oído todos los recuerdos
y después, me embalsame con ellos.
En esta mi última noche,
noche de velo negro,
me conducirá por el sendero
que dulce, dulcemente
me llevará hasta desfiladero.
(...)
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