Arancha Plaza Díaz ______________
No da el Rosal Bellas Rosas
AUTORA: Arancha Plaza Díaz
Arancha Plaza Díaz (Madrid, El Pardo 1972), es hija y nieta de poetas con el don, aunque ha sido ella la que mayor producción ha realizado. Médico de profesión, es Especialista en Alergología. Compagina una vida familiar intensa, casada y con tres hijas, con su profesión y sus otras dos pasiones: la literatura y el deporte.
Comenzó a escribir poemas siendo niña, obteniendo varios primeros premios en el Instituto San Isidoro de Sevilla de Madrid en 1988 y 1990. En 1989, con el poema “El Abuelo” ganó el Primer Premio del VI Concurso de Poesía y Cuento “Miguel Hernández”, otorgado por el Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras. Desde entonces ha participado distintos recitales y certámenes poéticos y literarios, siendo ella misma la rapsoda de sus obras.
TÍTULO: No da el Rosal Bellas Rosas
“ De la poesía no se come, pero se vive al leerla. Los lectores de poesía somos pocos, pero muchos menos son los que la escriben. Queda el consuelo, por tanto, de que alguien lea este libro de poemas, no se arrepentirá.
Su poesía desborda belleza en su profundidad y en su métrica clásica, con una fácil lectura, conmueve y despierta las conciencias. ”
LEER UN FRAGMENTO: No da el Rosal Bellas Rosas
REFLEXIONES
Las alegrías y penas
tienen su final fijado
... y así lo dijo Machado
en muchos de sus poemas.
Mención especial merece:
“...el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece...”
Pensamos que el pensamiento
de ensueños es enemigo
del hombre actual: atento
concienzudo, reflexivo;
que no ha de perder el tiempo
pensando en cosas de niños.
Pues reflexiona un momento:
¿qué es mejor ser sabio viejo
o un inocente chiquillo?
¿Sabéis que la vida es bella,
- extraño que yo lo diga
y que merece la pena
bien conservarla y vivirla?
Porque siempre habrá problemas
disgustos que nos depriman
y dejen profunda huella,
pero sólo son heridas
que sanan. Acaso queda
el recuerdo de unos días
de dolor y de tristeza.
Mas qué grande la belleza
podría ser de esta vida
pues depende de las fuerzas
con que queramos sentirla.
(...)
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