Noé Peña Rodríguez________________
Parrandeando con el Laúd y la Bandurria
Titular: Parrandeando con el Laúd y la Bandurria
“La música tradicional canaria nos ha acompañado desde siempre,
y así debería seguir sin que ningún tipo de impedimento nos haga
olvidar el sonido del timple, de la guitarra y de tantos instrumentos
que hacen de nuestra tradición y folklore un orgullo.
La intención de este libro es enseñar a tocar sin que sea
necesario tener conocimientos previos de música. Simplemente coja
su guitarra, timple, bandurria o laúd y verá como, día a día
y con un poco de práctica, las canciones irán saliendo una a una y cuando
quiera darse cuenta estará tocando como
si lo hubiera hecho desde siempre”.
LEER UN FRAGMENTO: Parrandeando con el Laúd y la Bandurria
El laúd procede del ud islámico de Asia Occidental y se introdujo en
Europa a principios del siglo XIII. Después de varias transformaciones a lo
largo de la historia será a finales del siglo XIX cuando aparezca el laúd
que conocemos actualmente.
El laúd tiene seis pares de cuerdas para ser tocadas con una púa. Suelen
usarse cuerdas de acero donde las primas y las segundas son lisas y las otras son
entorchadas. La afinación se hace con la primera cuerda doble igualando su sonido
con la primera cuerda de la guitarra pisada en el quinto traste.
La bandurria
Posiblemente tenga su origen en la pandura, instrumento antiguo que
introdujeron los romanos en Europa. Posteriormente, los árabes, fusionando
la pandura con el qupuz, crearon la primitiva bandurria. Ya en el
siglo XIX se consolida la bandurria que conocemos actualmente.
La bandurria es de un tamaño menor que el laúd. Tiene seis pares de cuerda
para ser tocadas con una púa. Al igual que el laúd, suelen utilizarse cuerdas
de acero donde las primas y las segundas son lisas y las otras son entorchadas. La afinación se hace con la primera cuerda doble igualando su sonido con la primera
cuerda de la guitarra pisada en el quinto traste.
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