Paradojas del trabajo

Coleccion Empresas

Como ser feliz o desgraciado en el trabajo

ISBN: 978-84-9923-973-6
Nº Páginas: 282 pags
Género: Inteligencia emocional
Formato papel
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Autor/es: 

Miguel Ordoñez ha sido prácticamente todo en la Psicología del Trabajo en España: profesor de Psicología Industrial, Presidente de la Sección de Psicología Industrial de la Sociedad Española de Psicología, miembro de la Junta Directiva de AEDIPE, Director de la Biblioteca AEDIPE de Recursos Humanos, y ha ocupado puestos de responsabilidad en la gestión de Recursos Humanos de diferentes compañías, como Director de Personal de Seguros La Estrella, o Director de Organización y Recursos Humanos de Astilleros Españoles. Ha coordinado la redacción de cinco libros sobre Organización y Recursos Humanos, y es autor de dos títulos en solitario.

Él, que imparte cátedra de humildad y de sentido común en la Universidad de la Vida, prefiere definirse como “un practicón con afanes de profesional de esa hermosa Ciencia -Psicología del Trabajo- que trata de destacar y desarrollar el valor de las personas en el trabajo y defender su derecho a ser felices en el trabajo y también fuera del trabajo”. Pero para los demás es, simplemente, el maestro.

Título:
Paradojas del trabajo

Paradojas del Trabajo es una obra serena y reflexiva, escrita con un estilo directo y lleno del gracejo andaluz que impregna el habla de Miguel Ordoñez, que retrata muy bien a la profesión de Recursos Humanos, inmersa tantas veces en las paradojas de la vida en la empresa. Quien haya trabajado en algún área de la Gestión de Personas sonreirá seguramente al sentirse reflejado en alguna de las muchas situaciones que se narran a lo largo de estas páginas.

Pero ofrece también elementos para la reflexión de los que antes, ahora o en un futuro, ocupan u ocuparán puestos de responsabilidad en la gestión de Recursos Humanos en las empresas y organizaciones. Porque trabajar con personas y empresas es una ocupación paradójica. Y porque ninguna ocupación merece tanto la pena como esta paradójica profesión que Miguel lleva tan dentro y por la que tanto ha trabajado desde AEDIPE y desde su quehacer diario, al que también une el oficio de escritor.

Leer un fragmento:

5. Una nueva filosofía de vida:

El contrapunto ocio-negocio

Después de la civilización del trabajo —esta que nos ha tocado vivir— ¿vendrá la civilización del ocio, tal como parece que se asoma por algunas esquinas aún con timidez y como de puntillas?

Negocio significa según su etimología lo contradictorio de ocio, es decir, no ocio (non otium). En el drae se contemplan dos acepciones para definir el ocio, bien como sinónimo de la más pura inactividad, o bien como expresión de actividades voluntarias ejercitadas con el fin de descansar, divertirse o ampliar información sobre la vida y lo que nos rodea, sin afán comercial de ningún tipo. Esta segunda acepción parece más de acuerdo con la idea que hoy tenemos de la civilización del ocio.

La primera de las acepciones parece definirse, en su más estricta rigurosidad, por la quietud absoluta: ni sentir, ni pensar, ni hacer. Una especie de estado cataléptico o ausencia inerte. Estas posturas de inactividad conducirían más bien pronto que tarde al aburrimiento, estado que según nos dicta la experiencia no es satisfactorio para nadie. Bertrand Russell veía en este tipo de aburrimiento —no tener nada que hacer— algo mucho peor que el aburrimiento generado por un trabajo obligatorio y desprovisto de interés. Decía que «el trabajo es deseable ante todo y sobre todo como preventivo del aburrimiento… El empleo inteligente del tiempo es una de las conquistas más recientes de la civilización». Opinión de un filósofo-matemático-sociólogo nada sospechoso de dogmatismos cerrados y que se preocupó por la búsqueda de la felicidad humana, afirmando, como veremos más adelante, que esta podía encontrarse en el trabajo.