A mi padre Alberto

Coleccion Cultiva

ISBN: 978-84-9923-768-8
Nº Páginas: 74 pags
Género: Narrativa
Formato papel
14,00 euros (IVA incl.)
Compra directa en Cultiva Libros sin costes de envío
O comprar en:
Formato Digital(E-book)
7,00 euros (IVA incl.)
Todoebook
El Corte Inglés
Otras librerias digitales (E-book) para España y LatinoamericaVer >>
Autor/es: 

Ivette Martínez Blanco, nació en ciudad de la Habana (Cuba) en 1972, se graduó en la Facultad de Economía “Playa Girón”, en la especialidad de comercio. Este es su primer trabajo literario dedicado a su padre. Actualmente reside en Madrid.

Título:
A mi padre Alberto

Este libro trata de mostrar al lector como fue la trayectoria profesional de Alberto Martínez Martínez, un ingeniero cubano que dedicó gran parte de su vida a la docencia. También se explican los esfuerzos que hizo para aportar su granito de arena en la preservación de los archivos de televisión, por lo que siempre apostó, por su gran convencimiento de que a través de este legado las generaciones futuras conocerían mejor su pasado.

Por su transparencia, por su saber hacer y por todas las muestras de generosidad que siempre tuvo con sus conocimientos al compartirlos con los demás.

Deseamos que a todas aquellas personas que le conocieron, les traiga un bonito recuerdo y a las que no, la comprensión del desbordado cariño que esta hija sintió por su padre, que aquí trató de plasmar.

Leer un fragmento:

Un recuento necesario

Nuestra civilización no hubiera alcanzado el desarrollo cultural que hoy posee sin el conocimiento del pasado. Fue a partir de dibujos, cartas, manuscritos y memorias que supimos de religiones, guerras, inventos y hasta detalles de la vida íntima de personas célebres del pasado, manteniendo por generaciones enteras lo que llega a nosotros a través de los archivos, bibliotecas y museos. Si hoy acumulamos grandes conocimientos es porque muchos seres humanos los preservaron para el futuro.

A finales del siglo xix, con la invención de la cámara cinematográfica se pudo por primera vez capturar en el tiempo las imágenes en movimiento. Este invento marca un profundo cambio en la historia de la humanidad. Se trata de la posibilidad real de conservar para la posteridad los hechos visuales que nunca más se repetirán. A partir de ese momento, las guerras no sólo serán descritas por historiadores, sino que serán filmadas en los propios frentes de batalla. También se filmarán sucesos políticos, ceremonias sociales y otras muchas. El cine se torna una formidable memoria testimonial. George Melies fue el primero que utilizó la cámara de cine para filmar ideas argumentales, transformando este medio en un vehículo de entretenimiento. Se debe destacar que a principios de este siglo, y sin previa experiencia, hombres como Charles Chaplin y D. W. Griffith crearon a través de sus películas las bases que harían del cine un nuevo arte.