INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 915060975
Pedidos librería: 915392659
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Fecha de Nacimiento 10/06/1972. Nacido en La Roda de Albacete, pero sintiéndome ilicitano por vivir toda mi vida en Elche.
Mi trabajo siempre ha estado relacionado con el mundo comercial, concretamente con la automoción, donde actualmente desempeño el trabajo de responsable en el area comercial de una marca de automóviles.
Este es un relato, contado por un hombre que vive una experiencia única, cada vez que duerme sus sueños se relacionan, siendo él mismo el protagonista.
Empieza a pensar si en todo ello hay algo real, y lo que no sabe es que se enfrentará a lo que cualquier persona nunca querría enfrentarse, pero todo el mundo desearía vivir.
Este es un relato, contado por un hombre que vive una experiencia única, cada vez que duerme sus sueños se relacionan, siendo él mismo el protagonista.
Empieza a pensar si en todo ello hay algo real, y lo que no sabe es que se enfrentará a lo que cualquier persona nunca querría enfrentarse, pero todo el mundo desearía vivir.
Me desperté en ese preciso momento, alterado y empapado en sudor, era muy temprano, Laura asustada al ver mi sobresalto, me pregunto qué me pasaba y yo simplemente le dije que había sido un mal sueño.
Decidí levantarme a desayunar y esperar a que Laura y Claudia se levantasen, para poder seguir con nuestras vacaciones.
Desayunando, no paraba de darle vueltas a la cabeza. Que sueño más raro, me decía a mí mismo, ¿Cómo es posible que haya enlazado mi sueño de esta noche, con el de la noche anterior? Y no solo eso, además tengo la sensación de ser el médico con el que sueño y el haber vivido esto anteriormente.
Todo se me hacía muy raro, no obstante acabe convenciéndome de que solamente era un sueño y que no había que darle mayor importancia.
Ese día, decidimos pasarlo en la playa, el sol radiante y el calor hacían que lo único que te apeteciese, fuera tumbarte en una hamaca y bañarte en el mar.
Mientras Claudia jugaba en la arena y Laura tomaba el sol, yo seguía intentando convencerme, que tenía que olvidar lo ocurrido, pero mi mente no me dejaba, no paraba de darle vueltas al sueño tan real que tenía y además me aterrorizaba que pasase el día y tener que volver a dormir, no podía entender como un simple sueño, fuese tan real y que además se hubiese repetido dos noches seguidas.