INFORMACIÓN
Envíanos un e-mail
o llámanos por teléfono.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975
INFORMACIÓN
Envíanos un e-mail
o llámanos por teléfono.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975

Charo Ocamica visita la tumba de su hijo en el cementerio de la Sacramental de San Justo y Pastor y San Millán (Madrid).
Tengo un hijo enfermo. Su enfermedad se ha hecho crónica. A veces se ha conseguido convencerle de que debía luchar para recuperarse y en estas ocasiones mejoraba pero... luego se olvidaba, volvía a recaer, sintiéndose desconsolado y diciendo: “Lo he intentado y no ha servido”. No servía para su total recuperación porque abandonaba. Es la drogadicción. Después, cuatro años más tarde de empezar a consumir heroína, le detectaron el sida. Mi hijo ha vivido durante muchos años luchando por salir de la droga, sintiéndose impotente en épocas. En este libro explico cómo lo hemos vivido los dos. Me siento feliz por haber podido ayudarle participando de su vida y tragedia.
Jose, amor, eres la criatura que más quiero y tú lo sabes. Además es fácil entenderlo. Verás: dime dónde tienes tu tesoro y te diré donde está el corazón. Mi tesoro es... todo el tiempo que durante toda la vida ¡tuya! te dedico. Y el tiempo es ¡mi vida entera! Yo misma. Así que eres tu, dónde, cómo y con quién yo invierto el tesoro que es mi propia vida. Por tanto... mi corazón, mi afecto, mi gran amor... está con mi tesoro. Es por esto que tú también has aprendido quien es tu tesoro. Y quieres a esa criatura que es tu madre, que es algo así como tu ángel de la guarda ¿si? Siempre dispuesta a ocuparse de ti, pase lo que pase, ¡como un faro! que encuentras siempre. Tu amiga, tu compinche... Te digo todo esto para que reflexiones bien y vayas planteándote que ¡ya! eres un hombre grande (32 años) y has de prever... las consecuencias de todo lo que hagas o digas. Eres muy bueno pero demasiado ingenuo. Te falta malicia y es por esto que te lanzas a todo sin medir las consecuencias y después te pilla de sorpresa y hasta te sientes ¿incomprendido? Me has dejado más tranquila con tu llamada y lo que me has dicho. Procura estar sereno, contento y entiéndete con Esteban, él te ayudará. Si te hubieses quedado en el 87 ahora serías uno más de ellos según te decía Juanma ¿recuerdas? Has vuelto y te das cuenta de la situación, veo que sí. Has de ganarte tu puesto de trabajo, eres bueno y trabajador, demuestra que eres consistente, ¡responsable!
Y por una pequeña cosa no tires a rodar tu prestigio, que se pueda confiar en ti.
Mañana te enviaré lo del tabaco y el paquete con las vitaminas ¡tómalas!, todas, que te ayudarán; el chocolate para hacerlo y te incluyo la maicena, así saldrá bueno y espesito. Y los turrones. Un chándal y el jersey precioso de tu santo. Y ¡ya ves! mi cumple y no podemos estar juntos charlando con la de cosas que quiero contarte.
Desde niño se aprende que no compensa nada por lo que haya que pagar un precio demasiado alto. Esto es la maduración, ¡controlarse! a pesar de que no nos guste... nos compensa la renuncia porque a la larga ganamos. No hay que quedarse en la inmediatez del ahora, sino... en el después.
Has comprendido y estoy contenta por ti y por lo que me has dicho. Te quiero y sé que eres noble, bueno... tu corazón está limpio siempre y sólo haces pequeñas tonterías pero ¡stop! porque ya eres un hombre y resultan... impropias.
Ya te contaré cuando nos veamos todos los asuntos de juzgados. No te preocupes por lo del 17 de testigo, lo haré bien, pero piensa que son un montón y ya estarías “guardado”. Hasta pronto, besos de tu procuradora, letrado, faro y más y más. Mamá.
En la primavera del 91, estando en el centro Horizonte te ingresaron en el hospital el 02-04-91, muy grave, tuberculosis, con CD4 inferior a 200. Te recuperaste en un mes y volvimos a pasear juntos y charlar, pero tus fuerzas iban mermando.
(...)