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Carmen Liñán Magaña nace en Granada en 1952. Se educa en colegio religioso y emigra a Barcelona a los 21 años.
Trabajó durante bastantes años en la Asociación de Vecinos de los años ochenta de lo cual guarda un buen recuerdo.
Tiene estudios de Secretariado, Detective, Dietética y Nutrición y Dietas Alternativas. Idiomas: Castellano, Catalán e Inglés Básico, Gestión Inmobiliaria, Informática y otros.
Le interesa la música clásica, la psicología, la dietética, la lectura, la investigación, la natación, y todo aquello, que nos pueda servir para vivir en un mundo mejor.
"Nik, es un miembro del Comité, que en su lecho de muerte, se arrepiente de todos los actos execrables que ha cometido a lo largo de su vida. Le pide a un amigo que escriba todo lo que va a contarle.
Josefín es una Des, que trabaja en la fábrica y se rebela contra las injusticias y los ataques que va sufriendo.
El Segundo Comité, es una novela negra, en la que se trata de microchips, productos químicos y control psicológico entre otros temas. En definitiva, es una invitación a rebelarse contra toda tiranía sea del signo que sea.
Por inverosímil que parezca, algunos hechos de los relatados han sucedido. Obviamente, se han omitido nombres y lugares. Si alguien, por casualidad, al leer la novela se da por aludido, se le facilitan dos libros sagrados, que personalmente, creo que son la mejor joya que se nos ha podido legar a la humanidad.
El tema de la fe y el cristianismo forman parte de la vida de algunas de las sufridas víctimas, recordando algunos pasajes de las Sagradas Escrituras"
Con el cambio de régimen, todas las propiedades fueron confiscadas por el nuevo estado sin excepción. Así, se le hizo a la familia del marido de Josefín; pero la casa donde vivían estos y las tierras colindantes habiendo pasado al nuevo dueño, les permitía a los antiguos continuar en ellas. Al casarse ambos –entonces ella no pertenecía a los Des–, siguieron habitando la hermosa casa y disfrutar de sus adorables jardines y aunque ya no había mano de obra que los cuidara, y el abandono era evidente, el
esplendor salvaje de la naturaleza aparecía por doquier. Un esplendor deliciosamente exuberante.
El interés de la SA por Dimitri, no eran sus ideas. Sabían de sobra que de ninguna manera estaba conforme con los abusos que se cometían; pese a que él, lo disimulaba muy bien. El interés, era atraerle con engaños hacía el grupo, con el fin de saber con exactitud todas sus costumbres: lo que comía. Cuanto dormía.
Las medicinas que probablemente tomaba, etcétera.
Querían ocupar lo antes posible la casa y todo lo demás.
Habían previsto ya, que un importante miembro del Comité se trasladara al lugar, después de su muerte.
(...)