INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 915060975
Pedidos librería: 915392659
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Maestro, especialista en Ciencias Humanas, Geografía e Historia, y en Educación Física.
Ha desarrollado su profesión durante treinta años en la zona norte de Palencia, dedicado por completo a la tarea educativa.
También cursó estudios en Granada. Cuatro cursos de Filosofía y Teología en la Facultad de Teología de Granada.
Con cierto reparo, se ha decidido a publicar su primer cuento, sabiendo que es un riesgo, porque es una actividad totalmente nueva para él.
El cuento quiere remarcar valores morales humanos, como interés por conocer, superación de las dificultades, valor, esfuerzo, compañerismo, comprensión, sinceridad.
Aprovechando situaciones ficticias, el autor introduce reseñas reales de la vida y comportamiento de algunos animales, a la vez que le sirven para trasladar a la vida infantil valores y conductas positivas, que puedan aleccionar y servir como ejemplos.
La tormenta
Un día, Trajamonte jugaba relajado con otros grillos. Jugaban al escondite entre las matas de hierba que crecían en las camperas. El sol brillaba en su esplendor, y hacía tanto calor, que muchos sudaban la gota gorda, pero no notaban el cansancio porque estaban entusiasmados con el juego. No se habían dado cuenta que el calor del verano estaba haciendo crecer unas nubes que amenazaban tormenta. De repente, una nube negra tapó el sol, y el día se oscureció tanto que parecía iba a anochecer. Trajamonte empezó a temblar y el sudor caliente del juego se convirtió en un sudor frío de miedo.
Los demás grillos, al verle temblar, se reían de él y le llamaban cobardita. Entonces descubrieron que a Trajamonte le asustaba la oscuridad. Avergonzado, agachó la cabeza y no tuvo más remedio que confesar la verdad. Sí, tenía miedo a la oscuridad y no sabía por qué.
Los demás grillos se miraban unos a otros y no salían de su asombro. No podían comprender que un grillo tuviera miedo a la oscuridad, porque los grillos viven en cuevas y es su forma de vida; era increíble que Trajamonte se asustara de la oscuridad.