INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975
INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975

María Jesús Benedet, Profesora Titular de Universidad, ha impartido docencia durante treinta y cinco años en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Su actividad docente se ha distribuido entre los Doctorados en “Neurociencias” y en “Bases para la Intervención en el Lenguaje”, en los que ha impartido la asignatura Neuropsicología Cognitiva, la Licenciatura en Psicología, en la que ha impartido durante dieciséis años la asignatura de Psicodiagnóstico y posteriormente, las asignaturas de Psicología del Lenguaje y Alteraciones del Lenguaje, y la Diplomatura en Logopedia, en la que ha impartido la asignatura de Evaluación del Lenguaje.
El presente libro aborda el testimonio personal de la autora, a través de sus vivencias en la universidad española desde que ingresó en ella como alumna, hasta que —en octubre de 2008— se jubiló tras 35 años de docencia. Su objetivo es aportar su grano de arena al profundo y realista cambio que requiere nuestro sistema de enseñanza y, con él, nuestra universidad y nuestro sistema de investigación, si de verdad queremos que nuestros jóvenes puedan tener un día unas instituciones docentes y de investigación a la altura que les corresponde en tanto que ciudadanos de la Unión Europea.
La autora sostiene que a pesar de que nuestros gobernantes insisten en que saldremos de la crisis por la educación y la innovación, éstos actúan como si desconocieran enteramente la dramática realidad de la universidad española y, con ella, lo lejos que están esas promesas de ser mínimamente realistas. Por ello, desarrolla una crítica de profundo calado académico y científico, y sostiene que sólo si desenmascaramos a la universidad podrán nuestros políticos conocer esa dramática realidad, si de verdad tienen voluntad de conocerla. A fin de ilustrar mejor esa realidad, se recogen aquí las voces de un buen número de ciudadanos que las elevaron antes que ella en la prensa.
Estas páginas contienen una voz de denuncia, pero también de esperanza y ánimo para esos jóvenes estudiantes, licenciados, doctores, que deben abordar ya con determinación su exigencia de una educación de calidad.
Todo esto nos dice hasta qué punto la meta de limpiar la universidad española de la gangrena que la asola sólo se logrará con el esfuerzo de todos los que están interesados en que las cosas cambien. El esfuerzo ha de ser grande porque tendrán en contra a todos aquellos interesados en que las cosas NO cambien: véase el conjunto de profesores, investigadores y cargos académicos, gubernamentales, ministeriales y autonómicos que saben (porque ellos lo saben) que si decidimos tomarnos en serio el tema de la calidad de la docencia en todos sus niveles, tendrán que abandonar sus cargos y sus puestos de trabajo, más o menos estables, más o menos lucrativos, que venían ocupando (pero no desempeñando) sin mérito ni esfuerzo alguno.
En otras palabras, hemos de ser plenamente conscientes de que la iniciativa de abordar de frente los verdaderos problemas de la educación y la investigación españolas nunca partirá de los responsables oficiales de éstas. Es más, por mucha presiones que reciban, dichos responsables se resistirán con todas sus fuerzas a ceder a ellas. No en vano, la única solución que puede sacar a la universidad y a la investigación españolas de la miseria en la que se encuentran exige cortar muchas cabezas y un porcentaje demasiado elevado de esas cabezas corresponden a los “expertos” oficiales que sostienen por el mango la sartén de la educación y de la investigación españolas.