INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975
INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975

Fernando Rosado (Madrid, 1967), es licenciado en Filología Hispánica, especializándose en el canto de las cigarras y en la obra inédita de escritores que jamás existieron. Compagina la enseñanza académica de la Lengua y la Literatura con la investigación filológica y la creación literaria, habiendo publicado en la prestigiosa revista Cuadernos del Matemático, y asimismo siendo premiado en el Certamen Literario “Ciudad de Getafe” 2000 en la modalidad de relato corto. Además de elaborar conferencias sobre Literatura (cuyos temas su Okapi le revela al oído), imparte talleres de creación literaria y animación a la lectura. Es también creador de las revistas digitales El Pez Volador y Cuaderno del Okapi.
"Hoy comienza la luna menguante de octubre, y con ella han de extinguirse viejas lágrimas, vagas promesas y falsas esperanzas. El camino a recorrer en este cuaderno es el inverso a la rotación de la Luna alrededor de la Tierra y de la Tierra sobre sí misma; en sentido contrario a las agujas del reloj (exceptuando el de sol). Es proporcional a los sueños y a las ilusiones de su autor, por tanto contradictorio y siempre consecuente con su naturaleza de papel mojado. No me lo tengas en cuenta, lector, pues precisamente su intención es la de renovarse, palabra por palabra, bajo el influjo de cada luna menguante, mes a mes. Se dice que un okapi no puede permanecer encerrado mucho tiempo, pues moriría de melancolía (mi prisionero), ya que su conocimiento del mundo abarca mucho más de lo que intuyen sus sentidos y sus ojos ven. También se dice que el hedor de la melancolía es a su vez mortal, pero necesario para que los poetas lo respiren mientras juegan a modelar con sus manos la belleza. Todo esto no son más que habladurías de aquel novio contrariado en su banquete (no le salen las manchas del traje y las mira a contraluz). Hoy le he regalado este cuaderno en blanco a mi Okapi. Y yo y mi sueño inscrito en sus renglones invisibles. Alzo mi copa por el porvenir. Palabra de autor."
El sol del mediodía proyecta nuestras sombras sobre el camino.
Van delante de nosotros, adentrándose por la senda con la certeza de disfrutarlo en su trayecto.
Es un largo camino, sin desvío: solo nosotros.
Aparecerán remansos de agua a nuestro paso (frescor de higuera bajo el que descansar), y montañas con cumbres posibles, llamadas a dibujarse en nuestros sueños.
De pronto, me llevarás de la mano hacia un paisaje que aún desconozco (Ven –dirás–, cierra los ojos…), disfrutando de la sorpresa que me guardas.
Te llevaré de la mano hacia un paisaje que aún desconoces para mostrarte la sorpresa que te guardo (Ya puedes mirar…)
Cuando algún guijarro se nos cuele en los zapatos, nos apoyaremos el uno en el otro, riéndonos hasta sacarlo de entre los dedos: tu mano sobre mi hombro mientras te descalzas; la herida de mi pie aliviada por tus manos.
(...)