Codex Canariensis

Coleccion Autor

ISBN: 978-84-9923-045-0
Nº Páginas: 168 pags
Género: Ensayo
Formato papel
26,00 euros (IVA incl.)
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Autor/es: 

José Carlos Gil Marín nació en 1969 en Santa Cruz de Tenerife, ciudad en la que reside. Licenciado en Derecho y Experto Universitario en Banca y Finanzas por la Universidad de La Laguna. Técnico Asesor de la Consejería de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias entre 1994 y 1999. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna. Escritor y periodista. Alcanzó en 2003 el grado de Doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado desde 1996 más de 500 artículos en la prensa escrita local más referente (El Día, La Opinión de Tenerife…) sobre la realidad política y social de las islas. Igualmente ha publicado varias obras de diversos géneros (poesía, ensayo, novela…). Es premio “Encuentro en la Cultura” 1994 de poesía y premio “Retama” 1998 de periodismo.

Título:
Codex Canariensis

Este libro, trabajo de investigación, es un Código de fuentes documentales del Hecho Diferencial Canario desde 1344 hasta 2009. Culmina y aparece además en unos años (2008/2009), en los que se conmemora el bienio de la Junta Suprema de Canarias, también reflejado en nuestra obra, desde un papel que en su momento fue relevante. Este libro, “Codex Canariensis”, es un compendio de documentos jurídicos, políticos, económicos, eclesiásticos, civiles, históricos y militares; un compendio de los documentos, de las fuentes primigenias que han configurado –de una u otra forma– nuestra historia, nuestra realidad diferenciada. Y lo hace, además, desde el rigor investigador, al margen de subjetivismos y de relativismos históricos.

Leer un fragmento:

La realidad canaria actual es reflejo de una multitud de circunstancias que han confluido como pequeñas barranqueras en el cauce de un gran barranco.

El devenir de los habitantes aborígenes de las Islas Canarias -Guanches, Benahoaritas, Bimbaches, Gomaras, Canarii (Knr, Kanuri) y Majostranscurrió con los altibajos propios de las comunidades indígenas dependientes de los recursos naturales de un entorno limitado, haciéndolo así hasta el comienzo de la llegada de foráneos con un afán primigenio de piratería y pillaje, que se convertiría posteriormente, durante el siglo XV, en afán de conquista. A partir de estas fechas y hasta la claudicación por impotencia ante enemigos mejor armados y familiarizados con toda suerte de engaños, tropelías y artes bélicas, la población aborigen fue diezmada y sometida a los invasores, aunque durante ciertas décadas del siglo XVI subsistieran fenómenos de resistencia, como el de “los alzados” en Tenerife. Este período estuvo marcado por el sufrimiento, la inseguridad y la muerte, estableciéndose para su Historia temporal y desde entonces un antes y un después, siendo integrados por la fuerza en la tumultuosa modernidad del mundo occidental.

La incorporación de Canarias a la Corona de Castilla supuso el inicio de un mestizaje de razas y culturas que ha ido sedimentando con el tiempo una idiosincrasia singular, condicionada sin duda por el medio natural canario y por la multitud de vicisitudes que han tenido que pasar los sufridos habitantes del Archipiélago.

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