Certidumbre del exceso

Coleccion Cultiva

ISBN: 978-84-935089-6-8
Nº Páginas: 168 pags
Género: Relatos
Formato papel
12,00 euros (IVA incl.)
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Autor/es: 

Lope Molina (Madrid, 1962) es licenciado en Ciencias de la Información, especialidad Ciencias de la Imagen, y en Geografía e Historia, especialidad Historia del Arte. Desde 1989 profesor de Enseñanza Secundaria en la asignatura de Filosofía.

Ha publicado los ensayos filosóficos El Estado de la verdad. Psicobiología del valor y del sentido (Ediciones Libertarias, Madrid, 1993) y El fundamento del ser (LibrosEnRed, 2005).

A su labor literaria une asimismo su vocación como fotógrafo, contando en su trayectoria con un conjunto de exposiciones fotográficas.

Título:
Certidumbre del exceso

Lope Molina nos abre las ventanas de su entorno vital y profesional. Nos ofrece una reflexión permanente, que viaja con los días, y trata de sentimientos poéticos, de relatos a menudo amorosos y de escritos filosóficos sobre los elementos esenciales del vivir cotidiano.

Leer un fragmento:

La creación poética obedece sin duda al momento. ¡Quién pudiera de algún modo dominar a este dominador precioso! ¿Quién lo ha dominado nunca?

Al instante me doblego, pues, cuando escribo, dejando estas obras dispersas (y no otra cosa constituyen estos escritos, que no sabría clasificar dentro de estilo o de género conocido). Obedecen, sin embargo, a un presupuesto más grandioso: la propia violencia de la experiencia, de la emoción que me dicta lo que escribo. Observo, por tanto, dócil aquello que ésta me dice al oído y nunca sé lo que me va a señalar en un instante próximo.

Éste es el viento de nadie que puede, no obstante, en la noche, ser de todos y cada uno de nosotros. Es la ventana que oculta a los amantes furtivos en la tarde húmeda, los escuadrones romanos bajando de las lomas contra el cartaginés soberbio que les espera inmóvil, la mano del sabio que se levanta oblicua sobre el escritorio oscuro, la entereza sublime que, aun en la desgracia, hace cargar a los vencidos con los penates patrios en el exilio, la dicha con la que contemplar las bondades ajenas...

(...)