INFORMACIÓN
Cómo editar y vender
un libro con Cultivalibros.
Contacto: Abel de Lamo
Teléfono: 91 50 60 975
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Escribir es la mayor pasión de mi vida y me considero un autodidacta. He ejercido de empresario durante muchos años y mi vida dio un espectacular vuelco cuando me formé como instructor de Kundalini yoga de primer nivel en el año 2005 y monitor de Dinámica de la Risa en el año 2007. Actualmente pongo mi energía en escribir, el yoga, la risa, el shiatsu y dejo las puertas abiertas a lo que me depare el universo.
Conocí a mi Princesa Gitana a través de Internet y ninguno de los dos imaginamos la gran historia de Amor que nos aguardaba, aunque nuestros “angelitos” sí lo sabían porque habían pactado “reencontrarse”.
Al ser humano a quien amaba le diagnosticaron cáncer de pulmón en estado avanzado y este libro es la crónica de lo que percibí a su lado durante todo su “proceso” y cinco meses más. También es un viaje a las profundidades del alma humana, en este caso la mía.
Existe un mundo visible y otro invisible al que los científicos no dan respuesta, aunque la física cuántica comienza a adentrarse en el segundo. La vida y la muerte son inseparables y no puede existir una sin la otra, es un hecho que debería exponerse más abiertamente en nuestra sociedad.
Tengo la firme convicción que morir no es desaparecer, sino una hermosa transformación que nos lleva al lugar primigenio de donde venimos.
VIGÉSIMA SEGUNDA
No sé cómo comenzar… Estos últimos tres días han sido muy especiales. Hoy hemos llegado procedentes de la ciudad alemana donde creciste: tu hija, la cuidadora y yo, y lo vivido ha estado repleto de emociones profundas.
La reunión del sábado día 4 de diciembre de 2010 con tu familia y amigos, recordándote a través de la presentación multimedia realizada por tu hija, causó un gran impacto en todos. La visión de tus fotografías, algunas desconocidas, nos descubrió tu vida desde la infancia hasta la época actual y trajo recuerdos inolvidables.
¿Y qué te puedo decir que no te haya dicho ya? Creo que nada o bien poco, porque siempre procuré, cada día de nuestra vida conjunta, decirte que te quería mucho, mucho, mucho.
No puedo evitar que una profunda tristeza inunde mi corazón y sentir que te echo en falta un montón y que en casa ya no es lo mismo, pero sé que tu luz continúa guiándome y tu angelito está a mi lado. Te siento muy cerca, y la gratitud y el agradecimiento desplazan la gran tristeza de mi corazón. Nunca olvidaré lo vivido a tu lado.