Amor o miedo y otras paradojas de nuestro tiempo

Coleccion Autor

ISBN: 978-84-9923-494-6
Nº Páginas: 362 pags
Género: Ensayo
Autor/es: 

Lourdes Relloso Campo (Orrantia, 1970). Psicóloga Clínica, Terapeuta Humanista y Sexóloga. Experta en relaciones íntimas, con una amplia formación y dilatada experiencia. Fundadora, Directora y Terapeuta del Instituto Bidane, con más de 15 años de experiencia en ayudar a mujeres, hombres, parejas y grupos de diferentes características, necesidades, dificultades, deseos, eróticas, colores y sabores. Colaboradora habitual en diferentes medios de comunicación escrita (Neoforma), radiofónica (Cadena Ser) y audiovisual (La Sexta y Etb).

Desde muy joven mostró un espíritu crítico y una rebeldía ideológica, enfrentándose a las ideas establecidas y extendidas socialmente, con un carácter y una dialéctica apasionada, sensible y rotunda.

Su discurso, reflejado en su expresión, su trabajo y su vida, muestra una inteligencia fina, una coherencia aplastante y un don especial para jugar con el lenguaje, la metáfora y la poesía, dejándonos en un estado de reflexión e introspección que nos abre nuevas puertas en el contacto y comprensión de nuestras propias emociones y relaciones más íntimas.

Su teoría reveladora rompe con las diferentes creencias sociales, tocando de manera políticamente incorrecta aspectos socialmente intocables y conceptualmente atascados como las relaciones íntimas, la violencia, la prostitución, la libertad, el sexo y el amor, para ofrecernos nuevas miras y caminos alternativos que dan salida a las espirales en que, muchas veces, social y personalmente, nos vemos inmersos. Este es un libro escrito “desde las tripas” (expresión muy habitual en ella) de una gran mujer, que no dejará indiferente a nadie. Pero, como es bien sabido que detrás de alguien grande siempre hay quien le bien-quiere y le bien-cuida, no puedo dejar de referirme a la gran familia que le acompaña allá por donde la vida le lleva.

Tenemos ante nosotros una auténtica maestra de la vida y del amor que, sin quererlo ni pretenderlo, se revela, y quienes tenemos la suerte de tenerla cerca con su sola presencia, aprendemos. Aprehendemos con ella a ser fiel a uno mismo, a mostrarnos, a decidir, a no saber, a aprender a aprender, a amar con confianza… en definitiva, a vivir cada nuevo día un poco más feliz que el anterior.

Deseo y auguro un éxito total a este libro, considerando el éxito como un resultado beneficioso para todo el que lo lea. Y que así sea. Voici: “L’amour ou la peur”.

Título:
Amor o miedo y otras paradojas de nuestro tiempo

La libertad sexual ya ha llegado y está al alcance de todos. Todos sabemos qué hay que hacer para conseguirla. Ya nos lo han contado TODO… y nos lo hemos creído. Nos hemos creído que para sentirnos libres en una relación de pareja tenemos que ser independientes, que hay que ser fuertes, y esto supone no necesitar nada ni a nadie, que quien necesita del otro está sujeto a él y, por tanto, perdido.

Nos hemos creído que vincularnos a otro ser humano supone un peligro del que tenemos que protegernos. Hemos vestido de un blanco transparente nuestras necesidades más humanas y profundas, las de amar, desear y vincularnos, para que sea más fácil no verlas, creyendo así que dolería menos esta “dogmática” libertad sexual de la que hoy somos presas, como antes lo fuimos de la decencia y la castidad.

Hoy, que no tenemos contra qué rebelarnos y, menos aún, tenemos la capacidad de revelarnos. Hoy, que no hay más límite que la prohibición de tener límites ni más inhibición que la de no poder ser inhibidos, estamos perdidos. Perdidos entre tanta opción, posibilidad y oportunidad, quedamos abocados a una soledad autoimpuesta de la que somos cómplices y víctimas al mismo tiempo.

Leer un fragmento:

En cada una de las distintas épocas, de las diferentes civilizaciones, se han creado distintos fantasmas, mitos, infiernos o purgatorios; lo que en una época era normal, en otra es totalmente maléfico. En cada tiempo y en cada contexto se nos ha enseñado a tener distintos temores y a incubar distintos miedos, a fabricar distintas prohibiciones y moldear, de ese modo, distintas compulsiones y enfermedades.

Tuvimos miedo de que nos salieran póstulas con la masturbación, de caer en los infiernos si teníamos malos pensamientos, de no ser consideradas buenas si decíamos sí, de no ser suficiente si olvidábamos hacer el obligado juego de Don Juan, de no ser puras al perder la virginidad, de sentenciar el amor al casarnos. En cada momento ha habido un marcado guión que nos indicaba cómo llevar a cabo nuestra amatoria, de modo que ésta ha sido siempre la puesta en escena en la que éramos, supuestamente, protagonistas de una obra que ya estaba escrita y dirigida, tras el opaco telón, por finos hilos que aún no hemos sido capaces de cortar: la presión social.